Lo que no necesitas cambiar. Primera parte: la fortaleza || Ari Goldfield

Muy a menudo la vida parece una lucha. Cuando es así, cuando nos sentimos tristes, con ansiedad o abrumades, resulta útil recordar las descripciones del budismo de lo que, en realidad, no necesitamos cambiar, no necesitamos arreglar, no necesitamos mejorar. Y, sobre todo: lo que no tenemos que cambiar es mucho más importante que lo que sí. Recordar esto nos ayuda a relajarnos y a sentirnos más en paz.

El continuo sublime, un texto budista compuesto hace 1.500 años, explica que todes y cada une de nosotres tenemos una conciencia dotada de tres cualidades inherentes: fortaleza, amor y sabiduría. Esto significa que estas tres cualidades están siempre presentes dentro de ti, siempre accesibles, en cada momento de tu vida.

Hoy vamos a centrarnos en tu fortaleza. La fortaleza natural de tu conciencia es la capacidad inherente de tener cualquier emoción que puedas experimentar sin que esta te destruya o te debilite siquiera.

Es una idea radical: ninguna emoción, por intensa que sea, puede hacerte daño.

Por el contrario: tus emociones son como olas en el océano de tu conciencia. Las emociones surgen y cesan. A veces son gigantescas. A veces chocan entre ellas. Pero todo eso ocurre en el vasto océano de tu mente. Y, del mismo modo que las olas no pueden destruir el océano, las emociones no pueden destruir tu mente.

¿Qué pasa, entonces, cuando las emociones nos parecen abrumadoras? En esas ocasiones, la idea de que la conciencia es como un océano de fortaleza parece muy lejana y es fácil sentirse impotente, atascade y deprimide. Yo he estado allí. Pasar por esas temporadas es duro y es realmente útil buscar ayuda. Y puedes conseguirlo gracias a tu fortaleza inherente. De hecho, sí tienes el poder de tener todas tus experiencias difíciles. Tienes espacio para todo tu miedo. Tu conciencia es fuerte y no se va a romper nunca. Puedes confiar en esto. Siempre serás lo bastante fuerte como para tener un poco de espacio entre tu emoción y tu consciencia de esa emoción.

¿Cómo poner en práctica eso? Cuando tengas una emoción fuerte, respira profunda y plenamente, y di para ti: «Estoy enfadade» o «estoy ansiose». Luego respira, descansa y repite; respira, descansa y repite. Ahora estás habitando la espaciosidad que te está dando tu fortaleza inherente .Sientes un espacio mucho más tranquilo y claro que cuando vives con miedo de tu experiencia emocional. Puede que solo seas capaz de descansar en ese espacio un instante cada vez, pero puedes seguir volviendo a él. Y cada vez que lo hagas, te sentirás más fuerte y más capaz de tener una relación anclada y sensata con tus emociones.

De este modo, conectar con la fortaleza inherente de tu mente reduce el nivel de tu percepción de la amenaza. Dejas de ver lo que ocurre en tu experiencia como algo que puede destruirte. Empiezas a sentirte más segure de ti misme. Y tu experiencia se vuelve más lúdica; en lugar de sentir pavor de ella, se convierte en algo que te produce curiosidad e interés. Este es el principio de una nueva relación con tus emociones, algo que exploraré en las siguientes partes de esta serie, dedicadas al amor y a la sabiduría inherentes.

¡Pronto la segunda parte!

Texto original en inglés: What You Don’t Need to Change: Part 1 Strength.

Desde enero de 2013 traduzco del inglés al español textos sobre budismo y los publico en este blog. En septiembre de 2015 abrí mi segundo blog para traducir y publicar otros textos, incluso algunos textos propios. Mi intención es seguir haciéndolo como hasta ahora, gratuitamente. Si te ha sido útil lo que has leído y quieres invitarme a un café, puedes hacerlo aquí 🙂 ¡Gracias!

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2 respuestas a Lo que no necesitas cambiar. Primera parte: la fortaleza || Ari Goldfield

  1. Marta dijo:

    “Ninguna emoción, por intensa que sea, puede hacerte daño”. Esta cita me recuerda a una de Shantideva que dice aproximadamente que nada puede hacerte tanto daño como tu propia mente. Las emociones nos mueven y a veces nos hacen daño. Buen texto para aprender.
    Gracias a la traductora.

  2. Mercedes Llanos dijo:

    “…. el espacio entre la emoción y la consciencia…” me es muy útil esta frase. Gracias!

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