No morder el anzuelo || Pema Chödrön

Pema-Chodron-by-Robin-Holland

En tibetano existe una palabra que señala la causa principal de la agresión, la causa principal también del ansia. Señala una experiencia familiar que está en la raíz de todos los conflictos, toda la crueldad, la opresión y la codicia. Esa palabra es shenpa. La traducción habitual es «apego», pero esto no expresa adecuadamente todo su significado. Yo pienso en shenpa como «quedarse enganchado». Otra definición, que usa Dzigar Kongtrul Rinpoché, es «carga»: la carga que está detrás de nuestros pensamientos y palabras y actos, la carga que está detrás del «me gusta» y «no me gusta». He aquí un ejemplo de la vida cotidiana: Alguien te critica. Critica tu trabajo o tu aspecto o critica a tu hijo. En momentos como esos, ¿qué sientes? Es un sabor familiar, un olor familiar. En cuanto empiezas a percibirlo, sientes como si esta experiencia esté ocurriendo desde siempre. Esa sensación pegajosa es el shenpa. Y llega junto con un impulso muy tentador de hacer algo. Alguien dice algo áspero y enseguida notas un cambio. Hay una tirantez que crece con rapidez hasta que culpas mentalmente a esa persona o deseas vengarte o te culpas a ti mismo. Después hablas o actúas. La carga que hay detrás de esa tirantez, detrás de ese deseo apremiante, detrás de la historia o de la acción es el shenpa.

De hecho, puedes sentir cómo está ocurriendo el shenpa. Es una sensación que reconoces con facilidad. Hasta una mancha en tu jersey nuevo puede llevarte allí. Alguien nos mira de cierta forma, oímos cierta canción o entramos en cierta habitación y ¡bum! Estamos enganchados. Es una cualidad experiencial que no resulta fácil de describir, pero que todo el mundo conoce bien.

Ahora bien, si sorprendes el shenpa lo bastante pronto es muy fácil trabajar con él. Puedes darte cuenta de que está ocurriendo y quedarte en la experiencia de estar a punto de estallar, la experiencia del deseo apremiante, la experiencia de querer moverte. Es como experimentar las ganas de rascarte cuando algo te pica, y en general nos parece irresistible. Sin embargo, podemos practicar la paciencia con esa sensación de inquietud y no movernos del sitio.

 

De Pema Chödrön, Practicing Peace in Times of War, páginas 55-57 (existe una traducción al español de Núria Martí: Paz en tiempos de guerra).

Texto original en inglés.

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